martes, 24 de septiembre de 2013

La máscara ~ 2013/08/08

Hay un hombre mayor y gordo que es famoso. Dos de sus fans tienen el privilegio de estar con él durante un día. Son una chica y un chico. La chica tiene el pelo oscuro, corto y, aun que lo tiene recogido en una pequeña coleta, se nota que lo tiene ondulado. Hay otra chica, es la manager. Es bajita, con el pelo corto y rubio.

Todos ellos van detrás, andando a su ritmo. A mi lado, un chico asiático alto y moreno. Estamos andando por un camino en medio del bosque que hace una pequeña pendiente. A unos metros hace una curva. así que el tramo siguiente lo puedo ver a mi izquierda mirando hacia abajo. Le pregunto a mi acompañante de donde es. Pero el no responde. Se queda con una expresión extraña y puedo identificar un poco de temor en ella. Miro hacia la dirección a la que apuntan sus ojos a mi izquierda. Todo esta muy oscuro. Pero al fin puedo distinguir una pequeña figura. Una niña pequeña que anda por ese tramo del camino. La vemos de espaldas. Anda hacia la curva, así que si seguimos andando acabaremos encontrándonos de cara.



Pero cuando me fijo más paro en seco. Se me ponen los pelos de punta. Lleva un camisón lila y parece ir descalza. Pero lo que me para no es su vestimenta. La niña lleva una máscara de una cara en la parte de atrás de la cabeza, como una segunda cara. Es de un muñeco. 


Ella sigue andando y acercándose a nosotros.


Mi muerte

Estoy en una clínica. La habitación es toda blanca.

Estoy sentada frente al doctor. Es joven, con el pelo oscuro y corto. Me acompañan mi madre y otra chica morena con el pelo largo. El medico me dice que moriré. Pero no se por que; no me lo dicen. Lo paso muy mal. No puedo morir aun. Mi madre también lo esta pasando muy mal. Se que está intentando controlar sus emociones. Y sus lagrimas. Le digo al doctor que no puedo morir aún, que aún me quedan cosas que hacer, que soy muy joven. Mi madre al oír esto se desmorona. El doctor sigue sereno y serio. Dice que moriré al día siguiente a las 4. Tengo mucho miedo. Le preguntó como será. Quizá esto me ayude a estar más preparada... Él empieza a explicar: a las cuatro empezaré a ver borroso. Veré manchas negras. Y a partir de entonces ja no sabe cuanto aguantare; pero me da a entender que no mucho.

*                                                                         *                                                                           *

Ha llegado la hora. Empiezo a ver manchas negras. El miedo es inmenso. Ya no puedo hacer nada. Todo acaba y no puedo hacer nada. Ya no veré a la gente que quiero. No puedo morir así. No quiero. No aún.

Todo se vuelve negro. Aparece un circulo azul.


La madre ~ 2013/04/09

Una playa de tierra blanca y acantilados a los lados.

Hay una niña y su madre. La pequeña es rubia, con el pelo corto y izado. En el cielo ven volando una nave que aterriza a unos metros de ellas sacando tres patas que se clavan en la arena. Han de subir. Pasara algo malo y si no están dentro morirán. Corren lo más rápido que pueden hacia la nave. La madre entra la primera y cuando se gira para ayudar a su hija a subir cae una bomba. A causa de su potencia la puerta se cierra; la niña queda fuera. Muere. La nave esta llena de sangre por fuera. Como la puerta no estaba bien cerrada la madre queda en coma. Ella esta embarazada de su segundo hijo.

Pasa un año y la madre despierta. Ha tenido a la criatura y se la entregan. Ella la coge en brazos. Pero solo se fija en una persona. Entre la gente que la rodea ve a su hija. La madre esta contenta y la mira, como si no hubiese muerto.

La huida

Estoy buscando a mi familia así que voy entrando en varios locales para preguntar.

Entro en una peluquería china. Dentro hay hombres asiáticos y les pregunto por mi familia. Ellos me dicen que allí no están pero que siga buscando. Mientras me voy adentrando más en ese local me encuentro a más hombres. Todos me miran mal, como si fuera una intrusa y quisieran que saliera de allí. Pero todos me dejan hacer cuando se enteran de por qué estoy allí. Al final del establecimiento encuentro unas escaleras. Las subo hasta arriba del todo y me encuentro con un patio. Camino una corta distancia y al no encontrar a mi familia me doy la vuelta para irme y veo a un hombre. Se dirige hacia mi, le intento explicar a quien busco pero no me escucha. Logro esquivarlo y empiezo a bajar las escaleras tan rápido como puedo. Pero los escalones están hechos de mármol rojo y los zapatos me reblan. El logra alcanzarme, me coge por la cintura y me empuja fuera del edificio. Caemos los dos. Pienso en que voy a morir ya que antes de entrar en la peluquería vi que el suelo era de cemento. Pero para mi sorpresa caemos sobre césped. Él cae sobre mi y se clava un palo grueso en la mano. Se la destroza. Él empieza a gritar y se le ponen los ojos en blanco. Me asusto mucho así que me lo quito de encima. Consigo coger un tronco y le doy un golpe en la cabeza. Le doy con todas mis fuerzas y veo como se le desprende la carne de la cara y queda una calavera con sangre y pequeños trozos de carne aun en ella.

La niña

Tengo un mal presentimiento. Corro hacia la pecera. Los peces, hasta entonces naranjas, están blancos, con la piel destrozada, los ojos negros y tumbados de lado. Pero aun respiran...

*                                                                          *                                                                         *

Llevo una niña a una habitación; es un despacho grande con una ventana a la derecha por la que entra un poco de luz. La llevo cogida de la mano. Es morena con el pelo liso y muy largo. No para de decir comentarios escalofriantes tales como matar o hacer la guerra. Pero no le doy mucha importancia. Solo es una niña pequeña. 
La siento en una silla de cuero negro en frente de una mesa. Al otro lado se encuentra un hombre de unos 50 años. Este empieza a hablar con ella. Oigo a alguien fuera, en el pasillo. Así que salgo, pero no hay nadie. Después de asegurarme vuelvo a entrar. Ahora el hombre esta de pie, con las manos sobre la mesa, chillándole a la niña, que antes se veía inocente y ahora da mucho miedo. Me asusto y salgo corriendo del despacho. Fuera, en el pasillo, veo un hombre. No le veo la cara, todo esta muy oscuro. Pero puedo ver que es alto y lleva traje. No paro de escuchar al hombre gritar, así que finalmente me armo de valor y me giro otra vez hacia el despacho. Está vacío con las luces apagadas. Todo oscuro y no hay nadie. Desconcertada vuelvo mi vista al hombre misterioso del pasillo que también ha desaparecido.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Pesadillas cada noche

Creo este blog para dejar escritas todas mis pesadillas. Suelo tenerlas cada noche o, al menos, cada vez que sueño. Muchas veces no tienen sentido. Pero son muy reales y verdaderamente tengo miedo. Me pasa desde hace unos dos años y desde entonces solo hubo dos meses durante los cuales no tuve ninguna. Después volvieron y aun no se han acabado. Tampoco se cuando lo harán. O si lo harán...